No importa cuántos seguidores tengamos en cada red social que manejamos, al final, ninguna nos pertenece. Puede que tengamos cientos, miles o millones, todo es efímero porque el día de mañana la gente ya no quiere seguir manejando cierta red social y todo lo invertido en ella se va a perder.

Pensemos en Facebook, muchas empresas iniciaron sus estrategias en esta red social para darse cuenta, tiempo después, que el alcance orgánico es completamente nefasto. Aquí viene una pregunta interesante ¿qué es el alcance orgánico? Es el número de personas que ven nuestras publicaciones de forma gratuita.

El problema es que las redes sociales son dueñas de ese alcance, es decir, NUNCA llegarás al total de tus seguidores de forma gratuita. Aunque te sigan, el alcance siempre tendrá un porcentaje. En Instagram, hasta este momento (2021), en una cuenta sana, es alrededor del 15% al 40%. El resto, tendremos que pagar publicidad para poder llegar.

¿Entonces? Debemos usar las redes sociales como una fuente de tráfico hacia nuestra comunidad propia. Debemos crear medios que sí podamos controlar y llevar público ahí desde nuestra redes.

Esos medios que podemos controlar, hasta el momento, son las listas de difusión de Whatsapp, los canales de Telegram, los blogs y los suscriptores de nuestras listas de correo electrónico. Si se construye una base sólida ahí, tendremos más efectividad, y si el día de mañana una nueva red social llega, la comunidad propia no se verá afectada.

Luis Carlos Solarte - Listas de Difusión - Diario de Marketing

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Soy adicto a buscar información para alimentar mis Funnels. Ahora lo comparto en este diario para todos aquellos que lo quieran leer.

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